TCI

Terapia Conductual Interpersonal
Precisión clínica, calidez humana.
Mejores resultados para tus consultantes.

Una evolución de FAP:
La terapia original analítica funcional.

FAP se considera una terapia muy específica y personalizada. En lugar de centrarse en diagnósticos, guía a los terapeutas utilizando principios de comportamiento y evaluación funcional continua del caso. La Terapia Conductual Interpersonal mantiene ésta precisión y extiende los beneficios de sesión a la vida de la persona de manera deliberada.

El desarrollo original es la Terapia Analítica Funcional (FAP* por sus siglas en inglés) propuesta en la tercera ola de tratamientos cognitivo-conductuales.
FAP ofrecía una manera de entender y tratar problemas humanos complejos desde un enfoque analítico de la conducta.

Otras terapias de la tercera ola, como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y la Terapia Dialéctico-Conductual (DBT), se centraron más en las emociones y pensamientos. Sin embargo, FAP se destaca al centrarse en los problemas interpersonales, ayudando a los consultantes a mejorar sus relaciones y obtener refuerzo social positivo.

Expertos

Material original:
Glenn Callaghan, PhD

Traducción y redacción:
Olmo Araiza Woolrich

Terapia de Comportamiento Interpersonal (TCI) como evolución de FAP.

TCI se enfoca en problemas interpersonales, utiliza evaluación funcional para entender los problemas de los consultantes y aplica principios de comportamiento para especificar cómo cambiar esos problemas.

Tanto en FAP como TCI son terapias de la tercera ola que se centran en problemas interpersonales, pero TCI busca mantenerse más apegada a los principios conductuales fundamentales y evitar términos vagos que no se conectan directamente con la ciencia del comportamiento.

En TCI y FAP, nos enfocamos en entender y aliviar el sufrimiento humano relacionado con problemas interpersonales. En FAP, se describe el problema como repertorios específicos que han surgido por aprendizaje pasado y están bajo el control de su entorno social.


El Papel de la Evaluación Funcional y el Análisis Funcional en TCI

El Papel de la Evaluación Funcional y el Análisis Funcional en TCI

Para que el terapeuta refuerce de manera diferencial los comportamientos mejorados del consultante, el terapeuta también debe tener un repertorio suficientemente intacto para proporcionar ese refuerzo de manera efectiva durante la sesión. Esto puede ser más complejo de lo que parece, ya que no siempre está claro cuán habilidoso interpersonalmente debe ser un terapeuta para realizar efectivamente TCI (o cualquier otra psicoterapia centrada en lo interpersonal).

En términos más precisos, sigue siendo una pregunta empírica qué repertorios necesita un terapeuta para responder de manera efectiva y reforzar diferencialmente los comportamientos más efectivos del consultante. Esto sigue siendo otro punto de partida para TCI y FAP. A medida que FAP ha evolucionado, ha enfatizado cada vez más la topografía de la intimidad y la revelación del terapeuta (y del consultante). Aunque crear un repertorio terapeuta más efectivo para la revelación genuina de la respuesta emocional a los consultantes puede ser un objetivo para el terapeuta TCI, sigue existiendo la necesidad de determinar cómo ese repertorio afecta a un consultante específico.


Mecanismos del Problema y Cambio en TCI

Tanto TCI como FAP se centran en el sufrimiento humano causado por problemas en las relaciones interpersonales. En FAP, el mecanismo1 del problema se caracteriza por excesos y déficits específicos en repertorios bajo control ambiental.

En TCI, el mecanismo del problema se enfoca en repertorios interpersonales complejos formados por contingencias de refuerzo. Identificamos comportamientos problemáticos, su historia y consecuencias, permitiendo comprender y cambiar estas conductas.

El cambio clínico en TCI surge del mecanismo del problema, donde se busca reforzar diferencialmente repertorios más efectivos del consultante, moldeando el comportamiento durante la sesión. El terapeuta ayuda al consultante a aprender formas más efectivas de relacionarse interpersonalmente.

En sesión, el terapeuta tiene acceso a contingencias entre el consultante y él mismo. La terapia también aborda eventos externos y sugiere cambios fuera de la sesión. Se destaca la importancia de modelar repertorios interpersonales efectivos durante la terapia.

El terapeuta evalúa repertorios problemáticos y adapta el tratamiento al individuo. Se enfoca en entender las funciones únicas de la conducta para el consultante, considerando costos y beneficios. La conducta de interés se opera para facilitar el cambio hacia repertorios más eficaces.

En resumen, TCI y FAP buscan comprender y cambiar el sufrimiento humano a través de principios conductuales, promoviendo repertorios interpersonales más efectivos y generando mejoras prácticas.

El Rol de la Evaluación Funcional y el Análisis Funcional en TCI

Un análisis basado en principios del mecanismo del problema y el mecanismo de cambio es esencialmente la base de todas las terapias clínicas analíticas de comportamiento. Este análisis del comportamiento toma la forma de una evaluación funcional del comportamiento objetivo y conduce a la conceptualización de los problemas del consultante. Una evaluación funcional busca especificar el comportamiento de interés y las contingencias que dan origen y mantienen ese comportamiento, generando hipótesis sobre estas relaciones.

Una forma de realizar una evaluación funcional es hablando con el consultante y preguntándole sobre problemas específicos, aclarando cuándo es más probable que ocurra el comportamiento y determinando las consecuencias observadas de ese comportamiento.

Además, una evaluación funcional puede ocurrir con la observación de eventos clínicos en sesión. TCI mantiene un enfoque en los comportamientos que ocurren en el contexto de la relación terapéutica y requiere que el terapeuta observe instancias tanto de problemas como de mejoras, además de obtener activamente esta información del consultante.

Realizar un análisis funcional requiere demostrar la relación entre las contingencias hipotetizadas del comportamiento desarrolladas en la evaluación funcional, proporcionando evidencia de la capacidad para cambiar ese comportamiento.

Una Visión Ampliada del Análisis Conductual Clínico y las Terapias de Tercera Ola

Es importante destacar que la evaluación funcional de los problemas del consultante en TCI presupone que el consultante tiene problemas principalmente interpersonales (como ocurre en FAP). Imaginamos que la mayoría de los terapeutas estaría de acuerdo en que algunos consultantes sí tienen problemas centrados en sus repertorios interpersonales, pero la frase clave aquí es "algunos consultantes". Queremos señalar que el papel de las dificultades en el repertorio interpersonal con los consultantes se determina completamente mediante la evaluación funcional. La conceptualización del caso correspondiente incluye objetivos interpersonales, si es necesario. No todos los consultantes tienen dificultades interpersonales o necesitan TCI. En terapia conductual, nuestro objetivo es adaptar el tratamiento al consultante, no al revés. Comenzamos con los problemas del consultante y aplicamos estrategias para abordarlos; no empezamos con el tratamiento y hacemos que el consultante se adapte a ese modelo de terapia.

ACT, FAP, DBT e TCI pueden coexistir como enfoques para abordar tipos específicos de problemas de consultantes, pero los terapeutas deben ser explícitos sobre cómo comprenden esos objetivos de comportamiento y cuál será el mecanismo de cambio para aliviar el sufrimiento identificado.

Conclusión

Mantener el enfoque conductual puede brindar precisión a nuestro trabajo clínico mientras mantenemos un programa claro de investigación para estudiar problemas y tratamientos conductuales complejos. Estudiar estos procesos nos permite seguir desarrollando mejores prácticas respaldadas empíricamente y basadas en principios. Los terapeutas conductuales pueden encontrarse practicando una variedad de estrategias conductuales basadas en los problemas que los consultantes llevan a la terapia, según lo definido en una evaluación funcional. De esta manera, no somos terapeutas de una marca de terapia u otra, sino terapeutas conductuales que utilizan una variedad de procesos de cambio demostrados al servicio de nuestros consultantes.

Aunque FAP comenzó como un método compasivo y reflexivo para analizar problemas de comportamiento interpersonal complejos, TCI representa una re-configuración de esas ideas y un paso hacia mantener ese enfoque analítico del comportamiento.

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